| Somsak, Mónica G., Paloma, Elena, Pepa, Raquel y Luís hacen un alto en la visita para contemplar el entorno de Prasat Hin Phimai. (Foto JCGP, 21/09/13) |
Después de visitar Ayuthaya, el viajero piensa que pocas cosas más le podrán sorprender en Tailandia. Pero el viajero se equivoca porque cuando llega al pequeño pueblo de Phimai y contempla las ruinas jemeres, del siglo X, del templo Prasat Hin Phimai, piensa que son más hermosas que aquellas y que jamás verá otra cosa igual. Y el viajero se volverá a equivocar porque, luego, llegará a Sukhotai y allí también pensará lo mismo.
El pueblo de Phimai en la provincia de Korat
Phimai es una pequeña población en la meseta de Korat, una región que, a pesar de ser árida, produce una de las sedas de mejor calidad de Tailandia. En contraste con el valle del Mekong, Korat o la región de Isan es una tierra pobre y seca, pero, en compensación, acoge los yacimientos y templos más hermosos de Tailandia. Se trata de restos arqueológicos jemer del siglo X, construidos cuando el país estuvo bajo el dominio del imperio jemer que controlaba un vastísimo territorio desde su entonces capital, Angkor (en Camboya), como los de la ciudad de Nakhon Ratchasima (Korat), Phimai, Phanom Rung, Pak Thong Chai, Nong Khai y Phra That Phanom. Pero nosotros nos vamos a centrar en la ciudad de Phimai, donde estuvimos y, concretamente, en su templo, muy restaurado y exquisitamente bello, Prasat Hin Phimai.
| Luís, Jóse, Monica G., Somsak, Raquel y Paloma esperando en la entrada al "Phimai Historical Park". (Foto: JCGP, 21/09/13) |
Prasat Hin Phimai
El templo de Prasat Hin Phimai está a 60 kilómetros de la capital Korat y fue construido durante el reinado de Suryavarman I, entre los años 1001 y 1049. Su ubicación lo sitúa en la ruta directa a la capital jemer, Angkor, por lo que está orientado hacia el sureste para mirar a esta ciudad.
En un principio, Prasat Hin Phimai, fue un santuario brahmánico dedicado a Siva y, a finales del siglo XII, se convirtió en un templo budista de la rama mahayana.
Se entra al templo por una especie de puente de nagas o serpientes guardianes mitológicas que lo flanquean a ambos lados. Una vez estamos en el "gopuran" (pabellones), nos introducimos en el pabellón real que da acceso al recinto exterior. Por una serie más de arcadas accedemos al recinto interior donde se encuentra el santuario central ("Prasat") cuya estructura de arenisca está rematada con un "prang" (torre) redondeado, cuyo estilo influyó en la arquitectura del Angkor Wat. Esta torre tiene una altura de treinta metros.
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| Jóse y Ángela posan a la entrada de los pabellones que dan acceso al recinto interior de Prasat Hin Phimai. (Foto: Jóse/Ángela, 21/09/13) |
Según las guías turísticas, de este templo no hay que perderse de ver tres partes importantes: El porche Norte, el florón norte y el Buda sobre una naga que se contempla accediendo al interior del santuario. No obstante a mí me impresionó sobre todo el conjunto en sí del recinto que invitaba a la meditación.
Actualmente este templo de Prasat Hin Phimai no funciona como tal aunque, en algunas ocasiones, se utiliza como marco incomparable para reuniones y celebraciones budistas.
En el álbum de vídeos de MAGISTO os he colgado un nuevo mini vídeo y a continuación podéis ver el corto que he hecho de esta visita titulado: "Prasat Hin Phimai, la influencia jemer".

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