.JPG) |
| Añadir leyenda |
Fue un poco obsesivo por mi parte, pero cada vez que veía a un monje en solitario o en grupo, me asaltaba la tentación de fotografiarme con ellos. Tengo que reconocer que la paciencia que les caracteriza se la puse a prueba pues ninguno de ellos se negó a posar conmigo una o más veces. Por eso quiero agradecerles desde aquí su amabilidad, paciencia y comprensión. Ver estas imágenes a posteriori me transmite un relajante recuerdo de aquellos días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.